Embargo económico a cuba
El embargo de Estados Unidos contra Cuba (conocido en Cuba como el bloqueo) es un embargo comercial, económico y financiero impuesto sobre Cuba el 7 de febrero de 1962 con el objetivo de presionar al gobierno cubano. Fue convertido en ley en 1992 y 1995. En 1999, el presidente Bill Clinton amplió el embargo comercial prohibiendo a las filiales extranjeras de compañías estadounidenses comerciar con Cuba por valores superiores 700 millones de dólares anuales. En 2008 el embargo sigue activo siendo uno de los más duraderos de la historia.
La cercanía geográfica de Cuba y Estados Unidos resultó en la formación de lazos políticos, económicos y sociales históricos. A pesar de su pasado como colonia española, la isla desarrolló importantes vínculos con su vecino del norte. En diciembre de 1898, tras la Guerra Hispano-estadounidense, el control de la isla pasó a los Estados Unidos. A pesar de concederle la independencia a Cuba en 1902, Estados Unidos continuaría interviniendo en la política cubana. En el ámbito económico, las inversiones estadounidenses, tan comunes en Latinoamérica, fueron claves en la producción de azúcar y tabaco, que eran luego exportados a Estados Unidos. El turismo norteamericano fue también sustancial, y las facilidades para exportar a los Estados Unidos crearon importantes vínculos comerciales.
Cuando la revolución cubana derrocó al gobierno de Fulgencio Batista, Fidel Castro llegó al poder. A pesar de que el gobierno estadounidense reconoció el gobierno revolucionario inicialmente, las relaciones entre ambos países se deterioraron cuando el nuevo gobierno cubano decretó la primera Ley de Reforma Agrícola el 17 de mayo de 1959.
La Ley de Reforma Agrícola dio comienzo a las expropiaciones de las grandes propiedades agrícolas, muchas pertenecientes a empresas estadounidenses. La compensación, en bonos a veinte años con un interés del 4´5% sobre la base imponible, fue vista como inadecuada, y rechazada por Estados Unidos. Además, el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica estaba preocupado por el sesgo pro-soviético de su vecino, en los albores de la Guerra Fría. Durante la crisis entre los gobiernos se produjo una escalada de medidas económicas: a cada nacionalización cubana, los Estados Unidos respondían con nuevas contramedidas, como la prohibición de toda exportación a Cuba el 19 de octubre de 1960.
Ya existía un embargo armamentístico sobre Cuba desde marzo de 1958 cuando la guerra entre Batista y los rebeldes de Castro comenzó. En julio de 1960, en respuesta a las nacionalizaciones redujo la cuota de azúcar cubano a 700.000 toneladas. Por el contrario, la URSS accedió a comprar el resto en su lugar, mientras el gobierno de Castro continuaba con las expropiaciones. El presidente Dwight D. Eisenhower impuso el 19 de octubre de 1960 un embargo parcial y rompió las relaciones diplomáticas el 3 de enero de 1961. La Unión Soviética, en cambio, ofreció a Cuba precios preferentes para las exportaciones cubanas, especialmente en azúcar, y les vendió petróleo, también a precios preferentes.
En respuesta este alineamiento de Cuba en el bando soviético en la Guerra Fría, el presidente John F. Kennedy amplió las medidas tomadas por Eisenhower mediante una orden ejecutiva, ampliando las restricciones comerciales el 7 de febrero y de nuevo el 23 de marzo de 1962.
Durante la posterior Crisis de los misiles de Cuba Kennedy implantó restricciones en los viajes a Cuba el 8 de febrero de 1963, y se emitió las Regulaciones para el Control de los Recursos Cubanos. El 8 de julio de ese mismo año, bajo el Acta de Comercio con el Enemigo como respuesta al hospedaje de misiles en Cuba. Bajo esas medidas, los activos cubanos en Estados Unidos fueron congelados.
La Organización de Estados Americanos impuso sanciones multilaterales a Cuba el 26 de julio de 1964, que fueron levantadas el 29 de julio de 1975.
Las restricciones para los ciudadanos estadounidenses en los viajes a Cuba se suspendió el 19 de marzo de 1979; dado que el presidente Jimmy Carter se negó a renovar la regulación, que debía ser renovada cada seis meses. Las restricciones para el gasto de dólares en cuba fueron también reducidas. El presidente Ronald Reagan reinstauró el embargo comercial el 19 de abril de 1982. Hoy día las leyes no prohíben a los ciudadanos estadounidenses viajar a Cuba, pero hace ilegal el realizar transacciones en la mayoría de los casos sin permiso del gobierno estadounidense a través de la Oficina de Control de Recursos Extranjeros.
El embargo fue reforzado en octubre de 1992 por el Acta de Democracia Cubana) y en 1996 por el "Acta para la libertad cubana y la solidaridad democrática". La misma planteaba entre otros muchos artículos que las filiales norteamericanas en terceros países no podían establecer ningún tipo de relación comercial con Cuba.
martes, 10 de junio de 2008
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